Por qué varía tu postura corporal en función de la persona que te gusta en la playa

Tu postura corporal te caracteriza y te hace único ¿Te has parado a pensar en la postura que tienes ahora mismo?

Hay personas con una postura corporal encorvada, otros caminan de manera más erguida y, estoy seguro que eres capaz de reconocer a una persona por su postura o forma de caminar.

Pero, ¿por qué tu postura es como es? ¿Repercute tanto como se cree en nuestra salud?

 

¿Por qué tu postura es como es?

 

Empecemos por el principio. La postural corporal no es otra cosa que la configuración de tu cuerpo y de sus múltiples segmentos: pies, piernas, muslos, pelvis, columna vertebral, tórax, brazos, cuello y cabeza.  Apuesto a que esto ya lo sabías, pero ¿de qué depende tu postura?

Uno de los factores que condicionan tu postura son los estímulos que recibes a través de tus sentidos. Por ejemplo, ahora que lees estas palabras es muy probable que la postura de tu cabeza esté más adelantada de lo habitual para recibir mejor estos interesantes estímulos visuales.

Otro factor muy importante en tu postura corporal son tus experiencias previas y cómo reaccionas ante ellas. Por lo que estoy seguro de que si tus experiencias anteriores leyendo lo que escribo han sido más bien soporíferas, tu espalda estará más recostada sobre el respaldo de tu silla.

Cómo tu postura puede variar en función de la importancia que le des a los estímulos que recibes.

Dicho esto, sobra decir si varía o no, tu postura cuando el estímulo importante es una persona a la que tratas de impresionar en la playa.

 

 

Aparte de los músculos encargados de “meter tripa” hay otras estructuras que mantienen tu postura, como los huesos, ligamentos o los músculos. Aunque estos últimos permanezcan inactivos, tu cuerpo es capaz de mantenerse alineado y erguido de manera pasiva por unos instantes(1).

Sin embargo, rompes muy a menudo ese equilibrio anatómico cuando, por ejemplo, saludas a alguien o caminas por la playa.

Que mantengamos el equilibrio postural y no caigamos mientras andamos por la playa, se lo debemos a nuestro fantástico sistema de control postural e integración sensoriomotriz.

 

Integración sensoriomotriz. El proceso que da sentido a tu postura.

 

¿Integración senso..qué?

Los estímulos que recibes a través de tus sentidos son procesados y combinados con tus experiencias previas y expectativas para dar lugar a tu postura o control motor. Su misión principal es configurar el cuerpo para que hagamos frente al medio que nos rodea de la mejor manera posible.

Por ejemplo, la postura que adoptan los corredores antes de escuchar el pistoletazo de salida o la postura de protección que todos hemos adoptado alguna vez cuando creemos que vamos a recibir una colleja.

Situaciones de alteración de la postura que casi todos hemos experimentado alguna vez.

 

En este proceso se distinguen 3 etapas fundamentales: percepción, selección y control motor(2).

  1. 1. Percepción.

De todos los estímulos que llegan a tu cerebro a través de tus ojos, oídos, piel, músculos, olfato y demás fuentes internas.

  1. 2. Selección.

Como es imposible procesar toda información que hay a tu alrededor ahora mismo, tu cerebro selecciona y optimiza aquellas que sean relevantes para ti y tus circunstancias actuales.

  1. 3. Control motor.

Es la postura o conjunto de movimientos que has adoptado después de percibir y seleccionar un determinado estímulo.

Ejemplo. 

Imaginemos que llevas un rato frente al ordenador leyendo un blog de fisioterapia. Posiblemente haya ruidos en la calle, estén llegando mensajes a tu móvil o empieces a notar en forma de molestia, la dureza de la silla sobre tu glúteo izquierdo (en mi caso también me está ocurriendo mientras escribo estas líneas).

Entre todos esos estímulos percibidos, seleccionas el que llega a través de tu glúteo izquierdo porque es el más relevante para tu bienestar, de manera que adoptas una nueva postura cargando tu peso sobre el glúteo derecho para aliviar el dolor.

Más curioso todavía, es que ni si quiera hubieses seleccionado los estímulos que llegan a través de tu glúteo y, a medida que leía el texto, los hayas hecho conscientes y relevantes.

Después de practicar juntos la integración sensomotriz y aliviar el dolor desplazando nuestro peso al glúteo derecho, continuemos, que esto se pone interesante.

Los resultados obtenidos con la nueva postura, generan sensaciones que vuelven a pasar por las fases 1 “percepción” y 2 “selección”. Es decir, vuelves a percibir y seleccionar el estado de tu glúteo izquierdo después de cambiar de postura.

Puede que ya no percibas dolor en el glúteo o puede que te siga doliendo. En este caso, probablemente  adoptes una estrategia postural diferente a través de la fase 3 “control motor” como, por ejemplo, levantarte y dar unos pasos hasta que se te pase.

Por eso la integración sensoriomotriz y, por tanto tu postura, es un proceso dinámico que se retroalimenta a sí mismo.

Espero que con este gráfico y las curiosidades que leerás a continuación te quede todo, mucho más claro.

Ciclo de retroalimentación “percepción-selección-control motor” característico de la integración sensoriomotriz.

 

  1. 1. Percepción. La génesis de tu postura.

Como te habrás dado cuenta, tu postura y control motor están altamente influenciados por lo que percibes y cómo lo percibes. El sistema visual, vestibular y propioceptivo trabajan conjuntamente para proporcionarte esta información en la parte posterior del cerebro o lóbulo parietal(3). Por lo tanto, cualquier alteración de estos sistemas influirá en nuestro control postural.

Te propongo que no me creas y lo compruebes tú mismo. Solo tienes que ponerte de pie y anular tus estímulos visuales cerrando los ojos durante 10 segundos para comprobar cómo influye la información visual en tu postura ¿Lo has probado?

Desgraciadamente, las personas que padecen mareos, saben muy bien a lo que me refiero. Si prefieres comprobarlo de una manera mucho más divertida, no puedes perderte el famoso experimento de la habitación móvil con bebés en el siguiente vídeo.

 

 

 

¿No te parece increíble cómo el simple movimiento de las paredes mediante mecanismos externos provoca la caída del bebé?

 

  1. 2. Selección ¿Qué te importa más, el “qué” o el “cómo”?

Al igual que ocurre en tantas ocasiones a veces importa más el cómo (lo percibes) que el qué (percibes).

Seguro que esta frase la podemos extrapolar a muchas situaciones de la vida diaria como un abrazo, un saludo o un tipo de dolor.

En todas esas situaciones el “cómo” lo percibes dependerá de tus experiencias previas y tus expectativas ante esa situación.

Cómo percibes un abrazo dependerá de tu experiencia previa con todos los abrazos que has tenido hasta ahora. Y cómo esperas que sea tu próximo abrazo dependerá del cariño que tengas a la persona que vas a abrazar, del tiempo que llevas sin verla o de su olor corporal (expectativas).

Me gustaría que nos preguntáramos algo ¿Cómo es tu postura cuando flexionas tu espalda para coger un objeto pesado del suelo (por ejemplo tu sobrino de 4 años)?

¿Lo harías de la misma manera sabiendo que las dos últimas veces notaste un pinchazo agudo en la espalda? Como los dos sabemos que dejar a tu sobrino en el suelo no es solución, te invito a que sigas leyendo para solucionarlo.

Las expectativas previas cogiendo a tu sobrino son capaces de modificar tu tensión muscular y tus representaciones visuales en el cerebro(4).

Los expertos han demostrado que en posturas o movimientos potencialmente dañinos, el conocimiento de esa amenaza más que la información visual de la misma, es lo que genera tu respuesta de tensión muscular y, en consecuencia, mayor rigidez tisular y alteración postural(5).

Si 4 meses después de aquel pinchazo en la espalda te han dicho que no te puedes agachar para coger a tu sobrino porque tienes dos hernias cervicales y una protrusión lumbar, posiblemente, ese conocimiento se perciba (fase 1) y seleccione (fase 2) como amenaza e influya en tu control motor optando por no coger a tu sobrino (fase 3).

O puede que a pesar de tus hernias discales no percibas amenaza para tu espalda y emprendas movimientos que favorezcan un estupendo abrazo a tu sobrino porque algún día aprendiste que…

  •  A partir de los 40 años el núcleo pulposo de tus discos intervertebrales cervicales ha pasado a ser fibrocartílago (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2218549). O lo que es lo mismo, se ha “deshidratado” y ya no se puede herniar.
  •  La degeneración discal no es un signo específico para determinar la fuente de dolor en la columna vertebral (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4012322/).

¿Importa más lo que percibes o cómo lo percibes?

 

Hemos visto la importancia que tienen los estímulos que nos rodean. La importancia de cómo percibimos dichos estímulos. Y cómo nuestras experiencias previas y expectativas determinan la postura, la manera de coger a nuestro sobrino e incluso cómo nos protegemos de las collejas.

Pero nos queda un último, y no por ello menos importante factor: La motivación. Aquello que queramos realizar o evitar será fundamental para determinar nuestra postura y control motor.

Ahora bien, una vez percibidos y seleccionados los estímulos ¿cómo se ponen en marcha tus movimientos y posturas?

 

3. Control motor. La puesta en marcha de tu postura. 

Para responder a la última pregunta, aquí viene otra de esas perlitas que tan bien pone de manifiesto lo maravilloso que es nuestro cuerpo humano: “Tu sistema motor genera patrones coordinados de inhibición y activación muscular a través de múltiples articulaciones y 700 músculos aproximadamente”(6).

¿Y sabes qué es lo más curioso de esto? Que muchas veces ni nos damos cuenta ¿O acaso piensas qué parte de tu pierna te toca mover cada vez que paseas de camino a casa?

Esto lo consigues gracias a la coordinación de tus sistemas de circuitos rápido y lento.

 

 Sistema de circuito rápido maduro.

Si eres un conductor experimentado apuesto que apenas piensas en el movimiento coordinado entre tu mano y pie cada vez que cambias de marcha. Ambas son situaciones en las que tus movimientos se rigen de manera automática, mediante lo que los expertos llaman el circuito rápido maduro.

Gracias a él eres capaz de realizar la integración sensoriomotriz (ya deberías saber qué significa este término) a una velocidad, ni más ni menos, que entre los 60 y 120 milisegundos(2).

“¡Pero un momento! Esto no siempre es así, Rafa”.

  Sistema de circuito lento intencional.

Tienes razón. Si estás aprendiendo a conducir o recuerdas cuando lo hiciste, seguramente tus movimientos fueron más lentos, más premeditados y, de largo, nada automáticos. Y lo mismo pasó cuando aprendiste a andar, aunque quizá esto sea más difícil de ejemplificar por la lejanía en el tiempo o porque es raro encontrar bebés de 2 años leyendo blogs de fisioterapia.

Conjuntamen al circuito rápido maduro, trabaja el circuito lento intencional. Como ya habrás podido adivinar, este último es el encargado de seleccionar tus posturas y movimientos en situaciones poco habituales o de aprendizaje.

 

En resumen…

 

 Los “hábitos  posturales” y los procesos de automatización por aprendizaje juegan un papel importante en nuestras posturas y movimientos del día a día. Ya sea frente al ordenador, conduciendo o paseando por la playa. De hecho, es una manera muy eficaz para que nuestro organismo ahorre energía.

 Ahora sabes que tu postura y movimientos están altamente condicionados por los estímulos que recibes y CÓMO los interpretas. Sin embargo, las experiencias previas de dolor, las expectativas frente a determinados movimientos que se perciben e interpretan como amenaza, pueden afectar negativamente nuestro bienestar diario.

 Muchos pacientes con dolor crónico muestran un control motor alterado que, lejos de los ejemplos simplistas del texto, pueden llegar a limitar seriamente las actividades de la vida diaria. Por ello, es fundamental determinar si la postura influye, o no, en el dolor, así como reducir las conductas catastrofistas que generan evitación del movimiento y un aumento de tensión muscular.

Si quieres conocer más sobre tu cuerpo y cómo influye tu postura en el dolor, nos encantaría que estuvieses atento al blog o te suscribas gratis a nuestra comunidad para recibir el post que escribamos al respecto.

Mientras tanto, ya sabes que nada mejor que consultar a tu fisioterapeuta de confianza para recibir un trato individualizado y de calidad.

 

Referencias bibliográficas.

 

  1. 1. Loram ID, Maganaris CN, Lakie M. The passive, human calf muscles in relation to standing: the short range stiffness lies in the contractile component. J Physiol. 2007 Oct 15;584(Pt 2):677-92.
  2. 2. Loram ID, van de Kamp C, Lakie M, Gollee H, Gawthrop PJ. Does the motor system need intermittent control? Exerc Sport Sci Rev. 2014 Jul;42(3):117-25.
  3. 3. Graziano MS. Where is my arm? The relative role of vision and proprioception in the neuronal representation of limb position. Proc Natl Acad Sci U S A. 1999 Aug 31;96(18):10418-21.
  4. 4. Kok P, Mostert P, de Lange FP. Prior expectations induce prestimulus sensory templates. Proc Natl Acad Sci U S A. 2017 Sep 26;114(39):10473-10478.
  5. 5. Tersteeg MC, Marple-Horvat DE, Loram ID. Cautious gait in relation to knowledge and vision of height: is altered visual information the dominant influence? J Neurophysiol. 2012 May;107(10):2686-91.
  6. 6. Gerard J, Tortora. Principios de Anatomía y Fisiología. Editorial Médica Panamericana; 2013.

 

¡Tu turno!

 

Estamos deseando saber tu opinión ¿Qué estímulos o interpretaciones crees que afectan negativamente en tu postura o movimientos? ¿Los has percibido y afrontado mejor después de la lectura? ¿Serás consciente de todo el proceso que hay detrás de tu postura en la playa?

Espero que te haya gustado, nos dejes tu comentario por aquí abajo y compartas esta información para hacer, entre todos, un mundo con menos dolores.

 

Acerca del autor

Rafael Zurrido Saiz

3 Comentarios

  1. Ada Martinez

    Excelente artìculo. Felicidades y gracias por la informaciòn. ¡Adel@nte!

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  2. Bernardo

    Es muy interesante, muchas gracias.

    Responder
  3. César

    Estoy muy interesado en estos asuntos y temas relacionados, felicidades por el blog.

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